| Finanzas del Reino #2 |
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La ley de la reproducción (semilla) Parte 1 Dr. César Minera Primero, pongamos fundamento a esta enseñanza. Vivimos en una tierra en la cual hay leyes en operación las 24 horas del día y los 7 días de la semana. Un ejemplo de ello, es la ley de la gravedad. Esta ley es activada por la fuerza centrípeta, la cual causa que todo sea atraído hacia el centro de la tierra, o bien, esta fuerza causa que seamos adheridos a la superficie de la tierra. Aquí es importante decir, que el que alguien no esté de acuerdo con la ley de la gravedad, esto no la cancela. El que alguien no crea en ella, tampoco la invalida, y si alguien decidiera ignorarla o desafiarla y brincara de un edificio de treinta pisos, en unos pocos segundos se daría cuenta de que la ley de la gravedad reina. En Génesis, el libro de los principios, el cual es de suma importancia, pues en él encontramos el plan original de Dios, vemos que Dios diseñó un plan o ley para la reproducción y esto es por medio de semillas. En el tercer día de creación Dios dijo: “Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género y vio Dios que era bueno” Génesis 1:11-12. En el quinto día Dios dijo: “Produzcan las aguas seres vivientes, y aves que vuelen sobre la tierra, en la abierta expansión de los cielos. Y creó Dios los grandes monstruos marinos, y todo ser viviente que se mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios que era bueno” Génesis 1:20-22. En los versos anteriores y posteriores las expresiones “según su género y según su especie”, también pueden ser dichas “según su semilla”. Finalmente, en el sexto día Dios dijo: “Produzca la tierra seres vivientes según su género, bestias y serpientes y animales de la tierra según su especie. Y fue así. E hizo Dios animales de la tierra según su género, y ganado según su género, y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno. Génesis 1:24-25. En síntesis, todo organismo vivo sea planta (reino vegetal), bestia (reino animal), se reproduce por semilla. Si en caso creen que se me olvidó mencionar al hombre dentro del reino animal, no es así. Resulta que en la escuela secular, se nos enseñó sobre tres reinos: el animal, el vegetal y el mineral, lo cual es correcto pero incompleto. Existe un cuarto reino y es el espiritual, a ese reino es al que pertenece usted y yo. En cuanto a la creación del hombre la escritura dice: “Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a NUESTRA IMAGEN, conforme a NUESTRA SEMEJANZA; y SEÑOREE en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra. Y creó Dios al hombre a SU IMAGEN, a IMAGEN DE DIOS lo creó; varón y hembra los creó.” Génesis 1:26-27. Somos un espíritu, tenemos un alma y vivimos en un cuerpo, 1Tesalonicenses 5:23. La reproducción de este cuerpo es el resultado de la unión de dos semillas (un óvulo proveniente de la mujer y un espermatozoide proveniente del hombre). Si salimos del cuadro de la creación con sus reglas y parámetros, y entramos en la época postdiluviana, encontramos que Dios establece un pacto con su siervo Noé el cual consistía en lo siguiente: “Y edificó Noé un altar a Jehová… y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente como he hecho. Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera (siembra) y la siega (cosecha), el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.” Génesis 8:20-21. Es conocimiento común, que después del invierno viene el verano, después del día viene la noche, después del frío viene el calor y todo agricultor está consciente, que inmediatamente después de la siembra, llega la cosecha. En el pasar de los años y los siglos esta promesa de Dios ha permanecido fiel y sin fluctuación. El próximo mes estudiaremos las aplicaciones espirituales de este pasaje, pero en lo que resta de esta ocasión veamos más aplicaciones del sistema de semillas usado por Dios. La promesa del Mesías fue a través de una semilla. “Y Jehová Dios dijo a la serpiente:… Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tu le herirás en el calcañar”. Génesis 3:14-15. También “de cierto te bendeciré, y multiplicaré tu descendencia… en tu simiente serán benditas todas las naciones de la tierra, por cuanto obedeciste mi voz” Génesis 22:17-18. La Palabra de Dios es una semilla. “Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino; y vinieron las aves del cielo y la comieron. Oid, pues, vosotros la parábola del sembrador: cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende… este es el que fue sembrado junto al camino”. Mateo 13:4&19 También, “Siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre”. 1Pedro 1:23 Las finanzas son una semilla. “Y el que da semilla al que siembra, y pan al que come, proveerá y multiplicará vuestra sementera, (semillero- granero) y aumentará los frutos de vuestra justicia…”. 2Corintios 9:10. En conclusión, amados, Dios ha diseñado un plan de reproducción basado en semillas. |
“Los ancianos deben ser sobrios, dignos, prudentes, sanos en la fe, en el amor, en la perseverancia.”
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