Salud divina #1

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Pastora Rita Minera

EL DESEO DE DIOS ES QUE VIVAMOS EN SALUD: “...Y POR SU LLAGA FUIMOS NOSOTROS CURADOS”.  

Quisiera compartir con ustedes acerca de lo que la palabra de Dios dice acerca de la enfermedad. Puede ir a la Biblia al capítulo 53, versículo 4 y 5 del libro de Isaías donde se nos dice: “Ciertamente llevó Él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores;...el castigo de nuestra paz fue sobre Él, y por su llaga fuimos nosotros curados”. Estos versículos hablaban proféticamente de Jesucristo y del sacrificio de la cruz, a través del cual se iba a conseguir la cura para la enfermedad.

Ahora usted amado lector se puede preguntar, ¿por qué yo no veo esa salud manifiesta en mi vida? Vaya conmigo al libro de Génesis 1:27 donde dice: “...Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó;...Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; y señoread...” Dios habló bien sobre su máxima creación, los creó perfectos, sin enfermedad, sin pobreza, el hombre era el dueño y señor de esta tierra.

Ahora, una vez ellos pecaron, entonces se abrió paso a todas las cosas malas que vemos hoy en día. El hombre le entregó el control del mundo al diablo y entonces él empezó a hacer de las suyas.

Ahora en el capítulo 3:15 del mismo libro, Dios habla a la serpiente (el diablo) y le dice: “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar.” Allí Dios hizo la promesa del Mesías, de Jesucristo como Salvador del mundo, el que nos iba a rescatar de la maldición en que la humanidad había caído. Tenemos que entender que una vez que el espíritu de Dios se apartó de Adán, entonces él quedó desprovisto de la salud perfecta que Dios le había otorgado en el principio. El enemigo entonces empezó a traer sobre esta tierra todo lo que a él se le antojó. Él no quería ver a la preciosa creación de Dios disfrutando del bien.

En 1 de Juan 3:8, la Biblia nos dice: “Para esto apareció el Hijo de Dios, para deshacer las obras del diablo.”Jesucristo vino a destruir todo lo que el enemigo (Satanás) había traído sobre este mundo. Usted puede decir, ah! pero ese fue Jesús el Hijo de Dios. Vamos a la escritura de nuevo, al libro de Juan 14:12 que dice: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.”También en Mateo 28:26 Jesucristo nos dice: “Toda potestad (poder) me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id...” Él nos entregó el poder, nos lo otorgó para que nosotros tomáramos la autoridad de nuevo sobre la tierra. Yo se que el mundo ha instalado pensamientos en la menta de mucha gente que les hacen creer que eso de la enfermedad es imposible de vencer y que toda la gente está enferma. Muchos podrán estar pero yo no, me rehúso a estar enferma porque Dios ya me dio la medicina, ya Dios pagó el precio por la enfermedad, para que yo no lo tenga que pagar. Toma un acto de valentía el creer a Dios y a su palabra.

Lo que yo le puedo decir es que sí se puede vivir en salud perfecta, si usted toma la palabra de Dios y la instala en su espíritu, nadie la podrá arrancar de allí y cuando usted la necesite, va a poder sacar esa espada del espíritu para destruir todas las obras del maligno.

Concluyo con esta promesa, hablando el proverbista acerca de la palabra de Dios dice: “Porque son vida a los que la hallan, y medicina a todo su cuerpo”. Proverbios 4:22

 
Mateo 28:18-20
“Y acercándose Jesús, les habló, diciendo: Toda autoridad me ha sido dada en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado; y he aquí, yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.”

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